15.1.12

Santiago 191 (al final de este viaje)


Y como dice la canción, que siempre es más clara que uno: “Al final del viaje está el horizonte, al final del viaje partiremos de nuevo, al final del viaje comienza un camino, otro buen camino que seguir descalzos contando la arena”. 
Y así no más lo haré. Nos damos una tregua con Leviatán, que ya venía hace algún tiempo dicho de paso, y nos embarcamos en nuevo camino, porque uno es de esos que puede hacer solo una cosa bien a la vez, medio limitado la verdad, y nos embarcamos en un proyecto ligado con Estambul y lo hago porque es mi forma de amar, de continuar el idilio y de ser feliz, solo por eso. 
Los invito, de paso, a continuar con la aventura pero desde otra tribuna, otra butaca, algo distinta que no es lo mismo pero es igual.
Un beso a todos y hasta lueguito no más.

6.10.11

Estambul45 (maleta y 1/2)


El desafío de hoy es hacer entrar el mundo, mi mundo, en una maleta o mejor dicho en una maleta y ½, pues por cosas de economías y líneas aéreas baratas, si la vida anexa, no la corpórea, pesa más de 32 kilos estás re frito, con sobrevida y tienes que pagar, 50 euros, y si no quieres, luego del show respectivo en el aeropuerto de rigor, te pones en plan de regalar tu peso a quien quiera incrementar, de manera gratuita, la suya, la que porta, la que acumula.
Y en mi caso le hago empeño a la regla y estoy en eso a ver si llego a los 32 y me libro del castigo, y me entusiasma la verdad, me recuerda algo que leí de Camus, algo así como la libertad de viajar con escaso cargo, lo recomendable de soltar el peso a tierra, de andar ligero y con lo justo, sin ataduras, y me llama la atención pues es algo que anhelo, lo del peso claro, de cargar con lo puesto y lo demás por dentro, etéreo, y en fin, en eso estamos en simplificar la existencia a 32.000 gramos, algo así como la mitad de mi peso y un poco más, unos 10 bebés de tamaño razonable, eso es la vida para los viajeros, un numero a portar y es linda la idea, andar de liviano por el camino, con lo esencial y lo disfruto, el ejercicio a lo menos. 
¿Si resultará? No lo se aún, estamos investigando pero creo que vamos bien, algo de selección forzada y prioridades no le vienen mal a nadie.
En eso estoy y es grato, placentero, pero en caso alguno fácil.

30.9.11

Estambul44 (el juan)

Y como ya prontito me regreso a Chilito, me pongo en aire melancólico y de cuenta atrás y así es que me tiro un rollo de nostalgia y me acuerdo de los queridos, los de estos lares, a los que dejaré de ver por un tiempito.
Uno de ellos, el más reciente, es el Juan, chileno patiperro que juega a la pelota acá en Estambul, cuando juega claro pues desde que lo conozco está con la pata mala, literal, y cobra en balde y además el equipo gana y de él nadie se acuerda, a lo más la señora y su linda beba, y yo por su puesto, y el equipo no es bueno, hay que reconocer, pero tiene estadio propio y una hinchada de lo más brava, terror del peñasco, y además es el equipo del presidente del país, y, como no, el estadio lleva su nombre y salió, seguro, de un recortín por ahí, como lo hizo el tata con el estadio del Colo (cahuin mío la verdad…).
El asunto es que anoche salimos, yo a por una chelita, el a puro te, de lo más pro y responsable y le dimos a la cháchara y en eso mi amigo es campeón mundial, más que yo, le da tiraje a todos los temas y pasa de aquí para allá mejor de lo que cabecea un corner, o un cornel como dicen por ahí, y además es amigo del "clavito" Godoy y el Huaquipán por lo cual, a imaginar, le maneja a lo divino y a lo terrenal, desde las noches porteñas, hasta el burro Luis Miguel que se perdió hace unos días en Santiago del nuevo extremo y terminó saliendo en LUN.
Un crack la verdad el hombre, un buen tipo. Desprendido y cariñoso, buen chileno, seco para la conversa y para socializar, y abre la casa al toque para todo quien necesite una mano y es relajado y no hace atado, lo único malo es que no toma, en fin, nada grave. 
Y da pena claro pues lo conocí tarde, sobre la hora, en el minuto 85 diría yo, y alcanzamos a hacer buenas migas, conocí a su familia y sus ilusiones, su alegrías y sus procesos, sus historias en España, Francia y Hungría, su anhelos en Suecia y sobre todo sus ganas locas de ser feliz junto a los suyos.
Campeón, a ver si un día vuelves a jugar y me dedicas un gol, con cuática, y yo, a la distancia, te floreo de lo lindo y me mando un salud en tu honor. 
Un abrazo estimado y hasta lueguito no más.

21.9.11

Viña del mar14 (don balón)

Y como son las vueltas de la vida, ¿No?, hoy finalizó, luego de 36 años de existencia, el tiraje de la revista “Don balón” en España, ¿Y bueno a razón de qué tanto espantajo diría alguien por ahí?, a razón de que la misma revista, licencia mediante, se editó en Chile por montón de años y yo, da la casualidad, era de lo más fiel con su lectura, suscriptor incluso, es más nunca olvidaré el dato: El numero 43 de los abonados pues fui invitado a una cena en honor de los 50 primeros adjuntos. 
Histórico a lo menos. 
Y se acabó nomás, en España claro pues en Chile la cosa murió por ahí por el 2000 creo pero yo me desconecté antes cuando le agarré el gusto a las lolas y a la fiestoca, o por lo menos por ahí no me suscribí más. Pero igual le tengo cariño, eran tiempos sin la inmediatez de Internet y lo que se publicaba en papel couche era sagrado, recuerdo salir con los amigotes en plan mochileo y volver raudo a casa pues tendría, a lo menos, 4 ejemplares para leer, un mes de información sin posibilidad alguna de cuestionamiento y con pósters a color y, lejos lo más apasionante, con un mundillo de estadísticas bullantes de números y cifras que en algo ordenaban mi mundo adolescente/futbolero.
Y bueno, se disfrutó la verdad y se agradece, y hoy cuando leí la noticia en El país me dio nostalgia y algo de pena la verdad, me trasladé a la época de la Hilda y de las correrías con los amigos por el plan, las idas a Sausalito con la enamorada y los buenos momentos de infantilismo inocente a pura pelota.
En fin nada grave. 
A tu salud mi querida Don balón.

10.9.11

Estambul43 (declaración de principios)


Yo solo quisiera decir que estoy de lo más agradecido por el tiempo compartido y las experiencias vividas, de corazón, es algo así como un año sabático este que viví, un regalito caído del cielo y así no más lo tomo como un regalito caído del cielo.
¿Y si tengo ganas de volver en un tiempo más?
... Pues claro que quiero volver y ojalá para quedarme un buen tiempo, es que como que me encariñé con la ciudad y sus gentes, me la pasé bien, conocí buenos chatos y hasta hice amigos creo yo. Vuelvo seguro, cruz para el cielo.
¿Y lo mejor del viaje, lo inolvidable?
... Bueno esto no es novedad pues lo dijo un famoso escritor de lo más resistido por estos lares, el Bósforo es lo que me llevo en el corazón, muy adentro, como dijo él: "Es el alma de Estambul" y así mismito es no más, puede sonar a cliché pero hay un antes y un después de conocer el estrecho. Por lejos es lo que más extrañaré y por lo mismo es que ahora lo miro tanto y me saco fotos como loco pues tengo la ilusión de que el día de mañana, cuando esté en Santiago, sueñe con él y lo recuerde clarito, en detalles y colores, inolvidable como la primera vez que lo vi, y nos volvamos a conectar, nos encontremos en paz, y siga yo tan pequeño y el tan grande.

31.8.11

Estambul42 (milagro II)


Hoy fui nuevamente al tema de los gatos, por compromiso y curiosidad diría yo, y el panorama era, a lo menos, alentador, comida a destajo, agua por doquier y mucho cariño por parte de transeúntes anónimos en plan paseo estival junto a sus hijos.
Por precauciones de A llevé dos litros de leche, un pan gigante de esos que hacen por aquí, “nada mejor para levantar el ánimo de un gato que un rico pan mojado en leche” y por cuenta del folclore personal, una porción de lentejas de aquellas que almorcé y, para variar, cociné en cantidades industriales hoy.
Limpié un resto los trastos, trasvasijé agua por leche, acaricié, de manera particular a los pequeños, y disfruté a gozo mi tarde gatuna.
La nota disonante, era que no, el cuerpo de un tercer ejemplar muerto, de seguro por la noche, y por la misma causa anterior, parásitos, al cual tomé por la cola, diario mediante, y deposité, con respectivo ceremonial algo estúpido y cursi, en un tarro de la basura.
Y ahí me quedé, por +/- dos horas, observando a estos animales cuales tuertos, resfriados y lacerados, dormir al sol a más no poder de tanto comer y distando a kilómetros de la visión apocalíptica de ayer.
Y si bien hoy no hubo milagro, igual les dejé la leche y el pan, y probablemente vuelva mañana, pero las lentejas me las traje y las recalenté y gustoso me las comí yo.

30.8.11

Estambul41 (milagro)


Hoy ocurrió un milagro o por lo menos lo más parecido a uno que yo haya visto.
Fue en la plaza de los gatos, así la llamamos con A pues, literalmente, está de gatos a reventar y resulta que de pura costumbre me pasé por ahí para dar un vistazo y la cosa no estaba nada de bien, muchos gatos enfermos, sin comida (la cosa siempre hierve en alimento) y desprovistos de sus clásicas casas de cartón que con tanto cariño mantienen la gente del barrio. En fin, nada de nada, desolador y yo me preguntaba, ¿Qué cresta pasó? cuando en eso aparece un hombre con una caja y sin más ciencia deja en el lugar 4 gatos recién nacidos, ni los ojos abrían, y se marcha, como si nada, dejando a las crías entre multitud de gatos enfermos, famélicos y desesperados. ¿Puede ser peor? pensé, claro, siempre la situación puede ser peor.
Fue al buscar restos de comida en la plaza cuando me topo con 2 ejemplares, un adulto y un joven, en franco proceso de muerte, en agonía como se dice, en las ultimas diría yo, y no podían ni caminar, ni siquiera mirar, solo los delataba un hilo de aire cada un tiempo en extremo largo, y el joven tenía unos ojos que contrastaban con el cuerpo demacrado, unos ojos de batalla, perdida claro, pero batalla a fin de cuentas.
El paisaje era desolador, la hambruna, la muerte y las crías sin madre, ¿Qué hacer en un caso así? A casa no puedes ir tranquilo y olvidar esos ojos, ¿Volver mañana a recoger los cuerpos de las crías y los otros dos?. Debo reconocer que un momento sentí angustia, asumí que la situación me superaba y me senté, me senté junto al gato de los ojos combativos y decidí acompañarlo en su muerte, por piedad a lo menos.
Y en eso apareció ella, desde unos árboles, como tiene que ser en un milagro real, mujer y tras un árbol, y me dijo en inglés que era veterinaria y que esto no podía estar ocurriendo en Estambul y un montón de cosas más que no entendí, y yo la miraba sentado con la agonía del animal sobre mis hombros, en comunión. Y me pregunta ¿Qué cuantas crías vi? Y le digo que 4, y ¿Qué donde está el cuarto?, no tengo ni idea le contesto, y en eso veo un gato grande y gris que se lleva a la cría lejos, a unos 100 metros, y pienso, que bien lo va a adoptar, la naturaleza es sabia, y nada la chica me dice que corra, que lo lleva para que muera, lo abandonará a su suerte, lejos del grupo, sin maldad me explica, en plan subsistencia, una boca menos, y no me lo puedo creer, y parto tras el gato gordo que en un santiamén estaba dentro de una casa con el pequeño en la boca y que diantres, salto la reja y entro a la casa y lo encuentro llorando, tiritando, con miedo, y lo tomo, lo acaricio y me siento feliz.
La chica resultó ser una bendición, se llevó a los recién nacidos a su casa, y llamó a una veterinaria que vendrá, “entre hoy o mañana temprano”, con medicamentos a tratar los gatos, en particular antiparasitarios, lo que produjo la muerte de mis casuales compañeros de agonía, y yo no sabía que decir pues ella era todo diligencia y limpió y llamó a más gente, de la municipalidad creo, y puteó de lo lindo y revisó a gato que se le cruzó por las piernas y finalmente tomó a los agonizantes y los llevó aparte, lejos del grupo, y los depositó en tierra y dijo: “No hay nada que hacer, llegamos tarde”, y los otros gatos se acercaron como en un funeral gatuno, tristes, nerviosos, y pensé, bueno aquí me quedo a esperar el desenlace, el instante preciso, como dicen, en que la ultima exhalada de vida se le escape por el hocico, es lo mínimo que puedo hacer por este país, y luego recapacité y no estoy para estas cosas y tuve pena, mucha pena, y quise llorar pero no pude.

24.8.11

Estambul40 (de puro sapo)

De puro sapo hoy escuché una conversación interesante entre una pareja argentina que, por esas casualidades de la vida, me topé...
Me interesó pues la noté sincera, desgarradora y liberadora. 
En fin, algo así como un grito ahogado y visceral.
Más/menos esto:
"¿Sabes mujer?, lo mio (una enfermedad supongo) no es cosa de medicina. Tengo todo lo que quiero, te tengo a vos, tengo dinero y amigos, pero la doctora jamás me podrá curar pues lo mio es por la culpa, la culpa me corroe y mientras no pueda sacar esto de mi, estoy frito, medio condenado. 
Basta de medicina creo yo, quizás si lo mejor es ir a la iglesia."

17.8.11

Santiago190 (pura derrota)


A mi lo que me tinca, a la distancia claro, es que la gallada se aburrió ya de tanta lesera, lo que pasa es que es bien penca pasarte la vida perdiendo y perdiendo, es como ser hincha del E4E hasta el 2008, puras derrotas no más y uno?, la familia? Bien gracias.
Si no son las farmacias y sus colusiones de mierda, es la Polar, o las Isapres o las AFP que endosan sus perdidas a los de a pie, o los buses cuando quiero ir a Talca, o Valdivia, para tomarme un tintán con los míos en las fiestas y no puedo porque el billete no alcanza con tanto choreo, y para más re cacha están los que tienen que verse la cara con el Transantiago y pasarlo como la mona, que no hay micro, que la cuestión va llena y que los pasajes suben 20 pesos cada 2 meses, y de los sueldos ni hablar, entonces es como mucho, no? Y el populacho se cansa, la piel está curtida, es cierto, pero nunca tanto digo yo.
Y ahora la educación que es más de lo mismo, el que paga bien, el que no, como las berenjenas y dale con vivir en la pobreza, total alguien tiene que pagar y de seguro será el cabro chico que no puede acceder a un colegio bueno y ahí quedó no más, dando jugo y salvando en el ruedo de la calle.
Entonces uno piensa, pero cómo tanto?, y en que momento le toca a uno el pastel?, si hasta la selección de fútbol gana de repente y yo nunca, ni para el empate me da, puras perdidas y así no se puede oiga, más vale dejar la crema y poner el grito en el cielo, total, en el peor de los casos quedamos igual, que tanto, pero lo bailado, por lo menos, no me lo quita nadie.

13.8.11

Estambul39 (el origen)


Y la verdad es que yo soñé con esta foto.
Recuerdas amigo?: “Un día tomaré un café en el Bósforo”, lo juro, y lo disfrutaré pues será mío, tuyo, y entonces pensaré: Soy feliz?, no, aún falta mucho, demasiado quizás.
Y ahora es mío, es mi espacio, es universal, y aquí comenzó/finalizó todo, la plenitud, la gracia y la vergüenza, y cuanto tiempo nos tomamos en la certidumbre, no? Y sabes?, de chiquito me tincó que sería así, difícil pero lindo, contigo, y a contrapelo, como en el campo, con los tuyos y los míos y que más da, si a las finales todo el mundo será nuestro y lo administraremos bien, con justicia.
Uno, dos hijos mi amor? Lo que el bolsillo pueda la verdad y lo demás con cariño y mucha paciencia, tenemos modelo.
Tienes frío? Tranquila preciosa, te abrazo,
Tienes miedo?, conforme mi amor, aquí estoy, duerme en paz,
Seremos felices?, es probable mi niña, es probable.

10.8.11

Estambul38 (alas de colibrí)

Tengo miedo torero, la apuesta es ardua pero atractiva, y si nos resulta? y si no?, en fin por lo menos sabremos que estamos vivos, que en sueños pudimos construir el taller para reparar alas de colibrí y que Lituma dejó los Andes para desplegar el amor universal que siente por la existencia, y yo? qué haré? Lo de siempre, pero mejorado, por A, por la humanidad, por una mano bien apretada y por mi.
Y seré feliz?, me lo juras?
Quien sabe hijo, quien sabe, pero lo intentaste.

4.8.11

Valdivia5 (el félix)


Hoy nació mi sobrino Félix, el hijo de Amalia y Rodrigo, el primero de los Sartori por el lado de la descendencia de la Hilda y yo me acuerdo mucho de ella, la verdad, y de lo feliz que estaría con su primer nieto, y sería vieja y arrugada seguro, y bien abuela para sus cosas, y estaría en Valdivia a la espera de poder prestar sus servicios de profesora jubilada en la nueva causa de traer al Félix al mundo, la mejor de las causas seguro, y estaría ahí con su sonrisa de mujer agradecida y bien vivida, llorando, como no, como tiene que vivirse la vida, llorando de cuando en vez para que valga la pena y mojemos el cutis, así, de paso, no se nos seca la cara con tanta lesera que tenemos que soportar en el camino.
Y el Félix ahora duerme en brazos de su madre y Rodrigo los observa, agradecido, porque chuta que es linda la vida, por la mierda, y pensar que uno se jode la cabeza con tanta lesera menor y a las finales el tema se reduce a 3 kilos y medio y un hombrecito tan pequeño, tan indefenso, que, diosito, si le pasa algo me muero, y ahora todo es para él, lo mío a décimo plano, ahora si que la vaina tiene sentido compadre, tanto tiempo perdido por la re chupalla, tanto tiempo.
Y el Félix será un tipo afortunado creo yo, crecerá con abundante amor, risa fácil y ambiente futbolero, y será el fiel reflejo de sus padres, gente buena, decente, de la que escasea, y cuando sea grande le hablaremos de la Hilda y lo mucho que lo querría, y lo llevaremos a Playa ancha para que cumpla con el rito, y si tenemos suerte asomará algo del colorín dominante que todos llevamos dentro, y será feliz, como no, pues seremos muchos, incluida la Hilda, los que nos preocuparemos de eso.
Palabra.

3.8.11

Estambul37 (simón bolivar)

"Váyase para México, aunque lo maten o aunque se muera. Y váyase ahora que todavía es joven, porque un día será demasiado tarde y entonces no se sentirá ni de aquí ni de allá. Se sentirá forastero en todas partes, y eso es peor que estar muerto."

("El general en su laberinto", Gabriel García Márquez, Colombia, 1999)

1.8.11

Estambul36 (ramadán)

O en turco Ramazan, que viene siendo el mes sagrado del Islam, o sea de los musulmanes, y que comienza hoy y como ahora me las arreglo en tierras de Alá, me lo tomo en serio y trato de entender.
Acá algunos datos sobre esta particular fecha tan importante para 1375 millones de fieles en todo el mundo.
Y ojo que estos tips me los saqué de la red y esas vainas, algo de preguntitas por aquí y por allá, no vayan a creer que me las doy de investigador ni mucho menos, fiel al copy/paste no más:
  • Ramadán (en árabe رَمَضَان ramaān) es el noveno mes del calendario musulmán, conocido internacionalmente por ser el mes en el que los musulmanes por su fe y por sus creencias practican el ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol.
  • El calendario islámico es lunar. Los meses comienzan cuando es visible el primer cuarto creciente después de la luna nueva, es decir, un par de días después de ésta. El año en el calendario lunar es 11 días más corto que en el calendario solar, por lo que las fechas del calendario musulmán no coinciden todos los años con las fechas del calendario gregoriano, de uso occidental, dando la impresión de que el año musulmán se desplaza sobre el año cristiano.
  • Ramadán del año 1432 de la Hégira: del 1 de agosto al 29 de agosto de 2011.
  • El ayuno en Ramadán es uno de los cinco pilares del Islam: Creer que no hay más Dios que Dios y Mahoma es su profeta, los cinco rezos diarios, dar parte de las ganancias anuales a los necesitados, el ayuno y la peregrinación a La Meca.
  • ¿Quién debe ayunar?: El ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente, bien sea hombre o mujer. En lo que respecta a la mujer, debe estar fuera de la menstruación y del puerperio. Por lo tanto, no debe ayunar el enfermo mental, ni el menor, ni la mujer durante la menstruación o puerperio, así como la embarazada, la mujer que está amamantando que teme por su pequeño, ni los ancianos débiles.

28.7.11

Estambul35 (llorar)


Hoy, luego de almorzar, tuve la impresión de llevar un buen tiempo sin llorar, más últimamente me puse como crío y lloré por todo, por lo tenido, por lo perdido, por todo, lo importante era llorar.
Si mal no recuerdo la última lágrima fue hace unos meses en casa de unos amigos aquí en Istanbul, borrachos, a eso de las 6 AM, llegamos a una linda residencia de verano que desnudaba un amanecer imperial en el mar de Marmara como años no veía, fresco, claro, en silencio, con ciertos grados de paz y whiskey en la cabeza.
Recordé algo esa mañana, no se muy bien que, pero algo recordé, algo relacionado con mi infancia, con la Hilda, con Viña. Si quizás no fue el mar lo añorado, si quizás fue algo de mi pasado, del resguardo incondicional, de la inocencia extraviada, en fin, no lo tengo del todo claro, pero estuvo bien y valió la pena.