De puro sapo hoy escuché una conversación interesante entre una pareja argentina que, por esas casualidades de la vida, me topé...
Me interesó pues la noté sincera, desgarradora y liberadora.
En fin, algo así como un grito ahogado y visceral.
Más/menos esto:
"¿Sabes mujer?, lo mio (una enfermedad supongo) no es cosa de medicina. Tengo todo lo que quiero, te tengo a vos, tengo dinero y amigos, pero la doctora jamás me podrá curar pues lo mio es por la culpa, la culpa me corroe y mientras no pueda sacar esto de mi, estoy frito, medio condenado. Basta de medicina creo yo, quizás si lo mejor es ir a la iglesia."
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada