30.9.11

Estambul44 (el juan)

Y como ya prontito me regreso a Chilito, me pongo en aire melancólico y de cuenta atrás y así es que me tiro un rollo de nostalgia y me acuerdo de los queridos, los de estos lares, a los que dejaré de ver por un tiempito.
Uno de ellos, el más reciente, es el Juan, chileno patiperro que juega a la pelota acá en Estambul, cuando juega claro pues desde que lo conozco está con la pata mala, literal, y cobra en balde y además el equipo gana y de él nadie se acuerda, a lo más la señora y su linda beba, y yo por su puesto, y el equipo no es bueno, hay que reconocer, pero tiene estadio propio y una hinchada de lo más brava, terror del peñasco, y además es el equipo del presidente del país, y, como no, el estadio lleva su nombre y salió, seguro, de un recortín por ahí, como lo hizo el tata con el estadio del Colo (cahuin mío la verdad…).
El asunto es que anoche salimos, yo a por una chelita, el a puro te, de lo más pro y responsable y le dimos a la cháchara y en eso mi amigo es campeón mundial, más que yo, le da tiraje a todos los temas y pasa de aquí para allá mejor de lo que cabecea un corner, o un cornel como dicen por ahí, y además es amigo del "clavito" Godoy y el Huaquipán por lo cual, a imaginar, le maneja a lo divino y a lo terrenal, desde las noches porteñas, hasta el burro Luis Miguel que se perdió hace unos días en Santiago del nuevo extremo y terminó saliendo en LUN.
Un crack la verdad el hombre, un buen tipo. Desprendido y cariñoso, buen chileno, seco para la conversa y para socializar, y abre la casa al toque para todo quien necesite una mano y es relajado y no hace atado, lo único malo es que no toma, en fin, nada grave. 
Y da pena claro pues lo conocí tarde, sobre la hora, en el minuto 85 diría yo, y alcanzamos a hacer buenas migas, conocí a su familia y sus ilusiones, su alegrías y sus procesos, sus historias en España, Francia y Hungría, su anhelos en Suecia y sobre todo sus ganas locas de ser feliz junto a los suyos.
Campeón, a ver si un día vuelves a jugar y me dedicas un gol, con cuática, y yo, a la distancia, te floreo de lo lindo y me mando un salud en tu honor. 
Un abrazo estimado y hasta lueguito no más.